En 1914, la policía decidió hacer silencio con la prensa: nada de noticias “rojas”. El diario Santa Fe reaccionó fuertemente: el periodismo era una agente indispensable para el Estado y hasta ayudaba a resolver los crímenes. Cosas que pasaban… Cosas que pasan…
En diciembre de 1914, el diario Santa Fe publicó una queja con forma de editorial sobre una restricción de la jefatura de policía de la capital provincial: las comisarías no podían facilitar datos a los periodistas sobre ningún delito.
“Como si los periodistas no fueran tan dignos como los empleados policiales de conocer un hecho en sus detalles y guardar la discreción y reserva que fueran necesarias en cada caso, al darlo a publicidad”, manifestaba el joven periódico.
Visto hoy, resulta hasta tierno el abordaje que al tema realiza el diario. Ternura que, aunque no me caracteriza, contextuada puede comprenderse.
Nos situamos en tiempos de un periodismo militante reconocido como tal, sin dobles discursos: en esos años los diarios –único medio de prensa por entonces– militaban por unos imaginarios países, por unas imaginarias Argentinas y Santa Fe(s) sin necesidad de esconder tal pretensión (más allá de la revulsión, o no, que esas Argentinas y Santa Fe(s) puedan provocarnos hoy).
Y esta vuelta es para entender, más o menos contextuadamente, por qué y cómo el diario Santa Fe protestaba ante la decisión policial de ya no brindar información a los medios:
• La prensa es el cuarto poder del Estado, “en razón de la misión de orden público que desempeña, de la influencia que ejerce sobre las masas populares y de la utilidad que produce su prédica, cuando se inspira en el mejoramiento de las costumbres y en el bien colectivo”.
• “No se comprenden instituciones de gobierno libre sin prensa que enseñe y corrija, que fustigue y aplauda, que aconseje y critique y que coadyuve al respeto de todos los derechos y al sostén de todas las garantías”.
• Desconocer, entonces, “los fueros de la prensa”, “es desconocer la civilización y conspirar contra la propia tranquilidad”.
En fin…
Cosas que pasaron… cosas que pasan…
Decía hace casi 100 años el diario Santa Fe: “La institución policial debe buscar un aliado en la prensa y no un enemigo, porque son precisamente los diarios los que facilitan el éxito de muchas pesquisas”.
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