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La casualidad permanente

La de esta semana es una historia algo conocida, pero no por eso menos interesante. La masacre de Cayastá, en 1882, donde es asesinado el último Conde de Tessières, incluye elementos que se han transformado en leyenda. Sin la necesaria prueba judicial, los mitos no tienen por qué ser probados. Pero además, en esta oportunidad les quiero acercar algunos datos de mi genealogía: mis antepasados por línea materna, estuvieron entre quienes acompañaron al Conde en la fundación de aquella colonia.

En 1858 llegan a una de las tierras prometidas Jean Baptiste León, Conde de Tessières-Boisbertrand, su esposa Marieu Sofie Henriette Horrer y su hijo Francois Edmond de Tessières-Boisbertrand. Huían de Francia y de Napoleón III.

Habían comprado campos en San Carlos, de forma directa, a la firma colonizadora Beck y Herzog. Cuando el lugar comienza a poblarse, León acepta ser juez de paz de la colonia. Hombre celoso de sus atribuciones, no acepta las directivas de la empresa hacia su labor y renuncia poco después.

Las cosas no estaban bien; se suma la profunda escisión entre vecinos católicos y protestantes, que posteriormente llevarían a la división jurisdiccional de San Carlos.

Eran tiempos de seguir la máxima de Alberdi: “Gobernar es poblar”. Y Santa Fe tenía extensas tierras desiertas, u ocupadas por sus habitantes originarios, los que habían quedado sin “domesticar”. Eran tiempos, también, de hacer grandes negocios con las tierras. Pero esa es otra historia.

El gobernador Nicasio Oroño es considerado uno de los pioneros en las políticas de colonización. Directamente

Mis abuelos, Anita Yossen y Enrique Mangold
con él, los Tessières firman un contrato para la fundación de una colonia en el paraje llamado “Cayastá”.

En 1867, comienza la larga travesía de padre viudo e hijo, seguidos por muchos de los suizos de Cantón de Valais.


Entre ellos estaban Joseph, Abraham y Antón Yossen; Joseph y Antón Mangold y Emiliènne Vanney. Mis antepasados.

Con la muerte de León, será el solitario (¿por penas de amor?) Edmundo quien se hará cargo de la colonia, asistido en su estancia por el capataz Antonio Yossen.

Otro dato, para regocijo familiar, es un enorme órgano que arribó desde Suiza en el vapor Águila, y que quedó a cargo de don José Mangold. En algún momento, el órgano, delicia de las misas y las tertulias de Cayastá, llegó a Santa Fe para ser arreglado y nunca más volvió. Dice la tradición familiar que se encuentra, sin haber sido devuelto, en una iglesia céntrica de la ciudad.



Prolegómenos del crimen
Es importante, para comenzar, tener en cuenta este dato: Edmundo se asocia y traba amistad con Antonio Gaspoz, otro colono, viudo y padre de nueve hijos.

Mientras tanto, la política santafesina, de la que nos hemos ocupado en este blog y en otros (Ver también Fuera de Foco Original o Nuevo Fuera de Foco) traspasaba el gobierno de familia en familia; las cosas para Oroño no habían ido bien, y tras su salida de la gobernación, había comenzado la Era Iriondo. Su política de colonización era distinta, pero además, la lealtad de los primeros colonos era para Oroño. Muchos de ellos, se vieron envueltos en la fallida revolución contra el iriondista Servando Bayo, que terminó con la vida del oroñista Patricio Cullen.

El primigenio contrato entre el viejo Conde y Oroño fue mucho más beneficioso que otros. En Cayastá no existió en principio la obligación de pagar las tierras con el tercio de las cosechas. Pero pasaba el tiempo y quedaban por resolver otras cuestiones: la entrega de títulos de propiedad a quienes ocupaban terrenos internos, dejados en los primeros tiempos como “pasto común” y que entonces ya se habían repartido en concesiones para el cultivo; quedaba también la reglamentación del parcelamiento y distribución de otras tierras, al oeste de las chacras primitivas.

El Conde había resuelto su situación, pero decidió poner manos a la obra por sus colonos.

En varias ocasiones se dirigió al gobernador Iriondo, pidiendo el cumplimiento del contrato, pero no lo logró. Llegó a la ciudad de Santa Fe en busca de respuesta, pero fue agredido y hasta encarcelado.

¿Habrá sido el Conde sospechoso de conspirar contra Iriondo?

El crimen
Era la madrugada del domingo 6 de agosto de 1882. Simón de Iriondo acababa de dejar la gobernación en manos de su cuñado, el presbítero Manuel María Zavalla.

Antes dejamos el dato de la amistad con Gaspoz. Es hora retomarla.

Aquejado por alguna dolencia, Gaspoz se traslada a Europa, dejando a sus nueve hijos a cargo de Edmundo. Por alguna razón, desconocida hasta ahora, el Conde testó a favor de una de las niñas, “su preferida”, María, que contaba con 17 años al momento de los hechos y estaba “prometida” a Eugenio Motard.

Una parte del pueblo, estaba reunida en la casa de Julio Carrel, bailando y, quizás, debatiendo acerca de las promesas incumplidas del estado provincial.

En la mansión del Conde, ya terminó la cena, y los más chicos están con María, en las habitaciones. El Conde conversa cerca del fogón con otros.

Cuatro personas llegan a la casa, dos de ellos conocidos, y como afuera llovía y hacía frío, el Conde los invita a pasar. Comen, toman café, conversan.

Eran Cirilo y Gaspar Lemos, Rafael Sequeira y Honorio Mendoza. Uno de ellos comienza a alabar la espada del Conde, reconocido espadachín. Y el Conde, cae en la trampa: desenvaina, y la entrega. Fue su fin. Dicen que luchó, pero no pudo con todos. Muere apuñalado y degollado.

Las niñas-mujeres de la casa, cierran las puertas, y ante las amenazas de Lemos, entregan dos bolsas con oro y plata. No es suficiente. “¿Dónde está lo demás? ¿Dónde está la moneda enterrada?”. Nadie sabe. La puerta es rota a hachazos.

María, la preferida, toma una pistola; Adela, de 15 años, una espada. Dos asaltantes son heridos, pero un balazo la derriba y otro a María. Martina (21) es apuñalada.

Los más pequeños habían sido encerrados en otra habitación. Antonio, de 13 años, dirá después al juez del crimen: “acto continuo entró Cirilo Lemos con cuchillo en la mano, éste lleno de sangre, y agarrándola a Luisa (12) y plantándole el cuchillo en el pescuezo del lado izquierdo, la degolló. En seguida Lemos agarró a Filomena (5) y le dio dos puñaladas de arriba a abajo, al lado del pescuezo”.

Quiso luego tomar a Antonieta (7) que intentó escapar, pero recibió un sablazo en la cabeza. Anita (10) era escurridiza, hasta que Lemos la sacó de debajo de la cama y la degolló. “Yo estaba escondido todo ese tiempo debajo de la cama de mi padre (…). Cuando los asesinos habían concluido con Anita tomaron la lámpara y alumbraron por todas partes, apagándola después sin haberme descubierto y saliendo en seguida para la cocina”.

Entonces, Antonio escapó, corrió de un vecino. Un grupo de jinetes saldrá en persecución de los asesinos, aunque deben volver sin alcanzarlos.

El recuento de la masacre, arroja también sobrevivientes. Además de Antonio, Anita, Martina y Adela aún viven.

Del delito común a la leyenda
¿Fue un delito “común” la masacre de Cayastá?

La causa judicial se sustanció contra Gaspar Lemos y Ramón Sequeira, ya que los otros dos no fueron encontrados. Fue calificado con agravantes: alevoso en grado eminente, con traición por abuso de hospitalidad.

¿Tenía un tesoro escondido el Conde? Corría entonces ese rumor, y hay quienes aún lo sostienen. Los cuatro asesinos buscaban eso, y sólo eso.

Pero hay otra hipótesis, incomprobable quizás.

Ya hemos dicho que las relaciones entre el Conde y las autoridades eran difíciles. Aquellas tierras del oeste, prometidas a los colonos, pasaron a pertenecer, en su mayoría a don Agustín de Iriondo, hermano de Simón.

Ayer, como hoy, esta es la provincia de la casualidad permanente.

Fuentes:
Ricardo Kaufmann. “La muerte del Conde. Historia de los Condes de Tessières-Boisbertrand, fundadores de Cayastá”. Santa Fe, UNL, 1982.
Ana María Cecchini de Dallo. “La criminalidad como manifestación de los conflictos de una sociedad en cambio. La provincia de Santa Fe en la segunda mitad del siglo XIX”. Revista Nº LXIII de la Junta Provincial de Estudios Históricos.
Gracias: a mi tía, Ester Ana Mangold.

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7 comentarios:

Marcelo Gaspoz dijo...

Solo tengo una duda sobre la muerte del Conde, segun el articulo, antonio gaspoz, viaja a europa y deja sus 9 hijos a cargo del Edmundo, ahora, en el momento del asecinato del conde , donde se encontraban los hijos de Antonio Gaspoz?

valeria mottard dijo...

Como a todos en mi familia , esta historia nos conmueve. Cayasta es la cuna de mis raices. En sus tierras yacen mis ancestros. Y siento una gran emocion cada vez que ando por esos campos , donde todo parece estar como en aquellas epocas. Quiero agregar un dato Martina Gaspoz y Eugenio Mottard finalmente se casaron y tuvieron varios hijos uno de ellos Juan Bautista Mottard, mi abuelo quien se caso con Otilia Hug y fruto de esa union nacio mi padre, Jorge Mottard y mis tios laura mottard, estela mottard, ema mottard, telmo mottard, aldo mottard , eduardo mottard , guillermo mottard.
valeriamottard@hotmail.com
valeria mottard

valeria mottard dijo...

Como a todos en mi familia , esta historia nos conmueve. Cayasta es la cuna de mis raices. En sus tierras yacen mis ancestros. Y siento una gran emocion cada vez que ando por esos campos , donde todo parece estar como en aquellas epocas. Quiero agregar un dato Martina Gaspoz y Eugenio Mottard finalmente se casaron y tuvieron varios hijos uno de ellos Juan Bautista Mottard, mi abuelo quien se caso con Otilia Hug y fruto de esa union nacio mi padre, Jorge Mottard y mis tios laura mottard, estela mottard, ema mottard, telmo mottard, aldo mottard , eduardo mottard , guillermo mottard.
valeriamottard@hotmail.com
valeria mottard

Anónimo dijo...

...Antonio gaspoz es el abuelo de mi abuela paterna, Ines gazpos...
Muchas gracias por recordarme los nombres!...
Lucas.

Anónimo dijo...

CRISTINA MARECOS: Bis nieta de María Anita Gaspoz. Crecí escuchando parcialmente la historia, siempre un poquito, no todo.Como si diera verguenza. El libro la casa de los cuervos, inspirado en la historia, parece que incluye a mi tataratíoabuelo? (el comisario).Hoy en mi familia, todavía vive y muy sanita Ofelia Gaspoz 94a(sobrina del comisario. Es la que más contó lo de la masacre, pero nunca encuentro bien el parentezco real. Hoy leyendo de nuevo esto, no pude evitar llorar y entender un poco tanto silencio familiar. Pero Marecelo, creo que vos me podés desburrar un poco. Estoy segura que somos familia.

adriana leiva dijo...

edita gaspoz,mi abuela paterna ,ya fallecida,era la hija de antonio gaspoz aquel niño de ttece años que pudo escapar de la masacre

ELBIA dijo...

mi bisabuela es ANTONIETA GASPOZ, sobreviviente de la masacre, ella se casó con ELIAS JUAN MANUEL GASPOZ ( su primo).Lo que se desconoce bastante es la descendencia de ANTOINE LUDOVIC GASPOZ(ANTONIO para muchos), pero de su segundo matrimonio.Para los que no saben ,en FACEBOOK hay una página LOS GASPOS DANS LE MONDE,visítenla.

 
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